Los bebés exploran el mundo chupando y mordiendo.
En las ecografías se puede visualizar al feto chupándose el dedo, esto constituye un entrenamiento del “vital” reflejo de succión que le permitirá alimentarse cuando haya nacido.
La primera etapa de la vida esta marcada por la oralidad, primero será el pezón o la tetina y luego los elementos más próximos: sus manos, la sabanita, etc.
A través de la boca recibe información no solo de sabores, también de texturas, temperatura, formas de los objetos, posibilitando un registro de diferentes sensaciones.
La boca se transforma en el principal instrumento de investigación del mundo que lo rodea, utilizando las encías para morder y la lengua para mover y saborear los objetos.
El chupeteo alivia de tensiones al bebé y se considera que calmarse a sí mismo (chuparse el dedo, por ejemplo) es el primer intento de independencia del ser humano.
Con el correr de los meses y el desarrollo psicomotriz, tendrá alcance a otros objetos y se los llevará a la boca. Es aconsejable que la mamá esté atenta y que elimine del entorno elementos que puedan dañar al bebé si se los lleva a la boca o que pueda tragarlos.
Las casa con livings, con mesitas ratonas llenas de pequeños objetos, son una atracción fascinante en la etapa de gateo, despejar la zona es lo más adecuado, pera evitar quitar compulsivamente de la boca del bebé cada objeto que le interesa. Ya en otros artículos hemos explicado los riesgos de anular este “deseo de saber” que tiene el bebé; y si no queremos que su registro del aprendizaje sea como una “trasgresión”, debemos permitir que explore a su modo el mundo, pero preservando su salud y seguridad.
Hay una infinidad de juguetes que estimulan sus sentidos y que puede manipular, chupar y morder sin riesgo, pero además hay otros objetos que puede llevar a su boca sin que le causen daño y solo es necesario que estén limpios. Los objetos plásticos como la talquera, el peine, el cepillo o su propia ropa, la toalla, las sabanitas, el cobertor y los peluches no encierran ningún peligro. Algunos bebes prueban hasta el jabón con que mamá los baña y les gusta chupar la esponja.
Cuando comience con los intentos de sus primeros pasos, empezará a explorar los objetos de diferente forma, manipulándolos con mayor intensidad y destreza, arrojándolos en muchos casos, simplemente para verlos caer y atento a la reacción de mamá. Al pararse por si solo y caminar sin apoyos, el mundo se le presentará desde una nueva perspectiva y si bien aun no dispone de una memoria eficaz (razón por lo que hay que repetirle muchas veces las mismas cosas), recordará objetos que buscará cuando no los vea y demostrará alegría al encontrarlos, estas búsquedas muchas veces incluyen que vaya sacando cosas y desparramando juguetes, provocando cierto desorden en la casa que deberá ser tolerado.
Los aprendizajes que realiza el bebé son permanentes. Desplazarse le da una autonomía nueva, estar atenta y cuidarlo sin intentar controlarlo, será el desafío de la mamá en esta nueva etapa.
