Un estudio realizado a lo largo de quince años con 80.000 embarazadas ha concluído que el plenilunio no influye ni en el aumento de los nacimientos ni en el adelantamiento de los partos.
La influencia que ejercía la luna llena sobre todos nosotros era de sobra reconocida por la sabiduría popular. Y en el caso de las embarazadas mucho más. Según estas creencias, si te quedaba poco tiempo para dar a luz seguramente, el parto se adelantaba y para las parteras el plenilunio significaba traer a este mundo un buen montón de niños.
Una investigación científica, demostró con datos puros y duros, que la luna no tiene ningún poder sobre nosotras a la hora de dar a luz.
Para arribar a esta conclusión, fueron analizados casi 80.000 partos a lo largo de 15 años en el hospital vizcaíno de Cruces, España. Este estudio confirma que la luna ni aumenta el número de partos ni provoca un mayor número de nacimientos prematuros.
El 50% de los médicos, policías, enfermeras, parteras, empleados de urgencias, etc. según el estudio realizado, estaban convencidos de la influencia de la luna en los nacimientos.
Los doctores Juan Carlos Melchor y María Unamuno han demostrado que las fases lunares no influyen sobre los partos. “Para nosotros, hubiera sido más bonito confirmar el mito, pero hemos hecho todo tipo de cálculos y comparativas y ha sido imposible. Nacer en creciente o menguante es un fenómeno puramente aleatorio”, explicó el especialista Melchor.
Dicho y hecho. Este equipo médico comparó el número de partos naturales, de cesáreas, de gemelos, de nacimientos prematuros, todo ello a lo largo de 15 años y los informes clínicos no mostraron diferencia.
Sin embargo, lo que esta instalado en el imaginario social no desaparece con tanta facilidad, muchas mujeres seguirán contando 9 lunas para saber cuando nacerá su bebé .
