Durante el embarazo los cambios hormonales, producen cambios en el estado anÃmico de la futura mamá. Algunas mujeres en los tres primeros meses suelen tener estados nauseosos, lo que requiere una consulta médica, ya que sienten rechazo por determinados alimentos.
Otras en cambio, sienten más apetito de lo habitual, y la ansiedad que les produce el nuevo estado, se canaliza comiendo, por lo que en los primeros meses suelen aumentar de peso exageradamente.
Los nutricionistas sugieren un plan de alimentación que este muy bien equilibrado para permitir un embarazo óptimo y un crecimiento fetal adecuado. Incluyendo cantidades extras de energÃa, calcio, hierro y vitaminas.
En el embarazo, el cuerpo de la mujer se encuentra en un estado biológico especial que requiere de cuidados dietéticos especÃficos.
Lo importante es prestar atención, sobre todo, a partir del segundo trimestre, aumentando el aporte principalmente de calcio, hierro y ácido fólico. Son indispensables las proteÃnas de alto nivel biológico (alimentos de origen animal), vitaminas y minerales.
Lo aconsejable es tener un peso óptimo antes de la concepción pues ello contribuye a la salud del bebé que se está gestando.
La obesidad en el embarazo se asocia con un mayor riesgo de diabetes gestacional, hipertensión arterial y necesidad de un parto inducido o cesárea. Por tal motivo, se recomienda que la madre obesa o con sobrepeso no aumente más de 7 u 8 kilos durante todo su embarazo.
Si la mamá tenia ya algunos kilos de más antes de comenzar el embarazo, se recomienda controlar el peso, pero no adelgazar durante el embarazo, pues un déficit de nutrientes llevarÃa a un empleo de proteÃnas como fuente de energÃa con la producción de cetonas que alterarÃan el desarrollo neurológico fetal.
Como siempre, el consejo es: consultar con el obstetra, quien evaluará la posibilidad de la consulta con un especialista en nutrición, según la necesidad de la futura mamá.
