Y llegó la hora del baño…
Manuel paseó toda la tarde, tomó mucho aire (el aire es bueno, lo cansa, dicen las abuelas), ahora el baño,  la cena y a dormir  (aunque algunos papás cumplen estas rutinas en diferente orden).
Preparamos el agua tibia y ¡esos juguetes que le gustan tanto! (entre ellos ese patito de goma que se aprieta cuc-cuac), la toallita suavecita y perfumada, el óleo calcáreo, la cremita, el perfumito…
A veces salimos en auto por la tarde y al volver, Manuel con solo once meses parecere conocer el barrio donde vivimos , parece darse cuenta de la hora que es  y,  a las pocas cuadras de casa dice:- ¿A guagua mm? como esperando festivo esa hora del baño diario  tan placentera…
Agua , juegos, caricias, masajitos y muchos mimos…¡Momentos para disfrutar en familia y recordarlos siempre!.
