¿Qué es una familia monoparental?
Se denomina así aquella familia constituída por un solo progenitor y el hijo/s. Lo cierto es que el concepto de familia se ha ido modificando y adaptando a la realidad.
Un niño puede desarrollarse y crecer en una familia monoparental debido a la separación de sus padres (ausentándose de modo permanente el padre que no convive), por decisión del progenitor, por fallecimiento, por reclusión del otro padre, etc.
Es importante en estos casos, que la mamá o el papá que convive con el niño, le muestre otros modelos de familias, tanto dentro de la misma “familia extendida”, tíos, primos, como del círculo de amigas y amigos, para que desde temprana edad, descubra diferentes roles familiares e internalice las figuras paterna y materna, más allá de las explicaciones que le demos sobre la ausencia de uno de ellos. 
Algunos sociólogos aseguran que este tipo de convivencia reduce el círculo social de la madre, ya que ella debe trabajar para sostener el hogar y esta sola para ocuparse de cubrir todas las necesidades de ambos (sobre todo en las grandes ciudades), de manera que la mujer renuncia a participar en la vida social propia de un adulto, ya que siente que el tiempo libre se lo debe dedicar al niño. Esto conllevaría a un empobrecimiento vincular del adulto que se refleja a la hora de escolarizar al niño, etapa en la que éste ingresa en una socialización secundaria. Sabemos que la familia en la que crecemos puede facilitar o dificultar este proceso.
Por ello, aunque la mamá sienta un poquitín de culpa, lo saludable es que se permita realizar actividades sociales con amistades adultas, incluyendo al niño en aquellas que pueda, recibiendo en su casa familiares, amigos y “parejas” para que el niño aprenda desde el comienzo que hay diferentes modos de vivir en familia.
Una mamá muy dedicada, que encerrada en casa se dedica a jugar con el niño, a cocinar para él, y a dedicar su vida exclusivamente al niño, puede sin proponérselo, perjudicarlo.
