Los tÃos, la madrina y a veces los papás, suelen obsequiar al niño su primera mascota. Pero un animal no es un regalo más, hay que enseñarles a los niños que los animales no son juguetes y que no pueden hacer con ellos lo que quieran.
Ese adorable pollito que puede agarrar con sus pequeñas manitos pronto se convertirá en un gallo que se defenderá a picotazos cuando intente tocarlo.
Hasta los 4 o 5 años el niño suele tener una relación muy particular con los animales. Asà como no puede cuidarse a si mismo, tampoco puede hacerlo con la mascota. No tienen idea de las consecuencias del trato que le dan, como tampoco del peligro que puede representar el animal y no está en condiciones de defenderse.
Muchas veces los niños quieren investigar a los animales como lo hacen con sus juguetes, le introducen el dedito en las orejas, los ojos y la boca para saber que tienen adentro.
Sin duda tener una mascota puede convertirse en una de las experiencias más hermosas de la infancia, siempre y cuando los adultos dispongan del tiempo y la paciencia para cuidar de ambos, el niño y el animal. Si el niño aprende a respetarlo, se convertirá en el mejor compañero de juegos.
Cuando los niños abrazan, acarician y dan besos a su animalito están poniendo en ellos un afecto que a su vez necesitan recibir.
Podés leer la nota de Yahoo noticias: Cómo evitar que las mascotas tengan sobrepeso

