En Uruguay, pronto estaran equiparados los derechos de las parejas heterosexuales y homosexuales, para la adopción de niños, después que el Senado ratificó días pasados, por mayoría absoluta, la reforma legal aprobada previamente por la Cámara de Diputados. Sólo falta que el presidente Tabaré Vázquez promulgue la ley.
Desde este espacio, donde propiciamos la construcción de vínculos afectivos, en los que prime el amor, la libertad y la aceptación de la “otredad” (otro distinto a mí), consideramos que hay muchos niños en estado de orfandad que pueden beneficiarse y tener la posibilidad de vivir y crecer en un hogar con el afecto necesario para un desarrollo psicofísico y emocional adecuado, y que las parejas homosexuales a partir de la llegada de un hijo pueden constituirse como familias, con protagonismo y participación social en otras esferas donde justamente por no tener la condición de “paternidad” o “maternidad” les estaba vedado.
Holanda fue el primer país europeo en autorizar la adopción en 2001. Le siguieron Suecia, Inglaterra, España, Islandia, Bélgica, Noruega y Dinamarca. En Estados Unidos, 14 estados permiten la adopción. Estos países han promulgado esta ley teniendo en cuenta fundamentalmente los derechos de los niños, como también los derechos humanos.
Y para todos aquellos detractores de la inclusión social, les decimos que se pueden tranquilizar, ya se ha demostrado que los hijos de parejas homosexuales, se desarrollan sanamente y que la condición de homosexualidad de sus padres no ha influido en su sexualidad.
Es bueno recordar que para ser buen padre, es necesario ser capaz de priorizar las necesidades de los hijos, tener mucha paciencia y mucho amor para ofrecer y en los casos de adopción, una muy reflexionada decisión.
En relacion a la noticia de la nacion “Las parejas gays podrán adoptar en Uruguay”
