Bienvenid@s

Autoestima

Escrito el 02/02/2010

La autoestima resulta indispensable para que los niños puedan enfrentar el mundo y los desafíos que se le presentan.
El contacto físico y el cariño que los papás brindan a los bebés y niños, hacen que se sientan queridos y les proporciona seguridad.
Una buena autoestima es muy importante en la infancia, ya que es la época en que la persona es más vulnerable.

¿Qué es la autoestima? Es un sentimiento de afecto a sí mismo, donde el niño se sabe amado y merecedor de ese afecto, esto es lo que le permite confiar en otros y establecer nuevos vínculos, ingresando poco a poco en la dialéctica social, participando de modo activo en las diferentes relaciones con su entorno: hermanos, primos, tíos, vecinos, amigos de la familia, etc.
El bebé puede percibir el afecto a través de caricias, cuidados y también es sensible al tono de voz, a la mirada de los adultos y a las expresiones faciales.
Por ellos es importante que cuando nos acercamos a un bebé lo hagamos de modo relajado y con buen ánimo. El bebé responderá con sonrisas, y estará más relajado.

Muchas personas creen que como el bebé no comprende, pueden presenciar cualquier situación sin que los afecte, esto es un error, a nivel del inconsciente quedan registros sensoriales, es como una caja negra que graba lo que acontece y justamente como carece de capacidad de simbolización, la inscripción es de tipo sensorial: sentimientos de ansiedad, nerviosismo, angustia, etc. esto produce inseguridad. Tratemos entonces, de brindarles lo mejor de nosotros mismos a nuestros niños, para que ellos puedan sentirse merecedores de afecto y desarrollen desde muy pequeñitos la autoestima.

Videos divertidos

Escrito el 30/01/2010

Bebés riéndose

La madre protectora

Escrito el 25/01/2010

Entre las muchas y variadas funciones del rol materno, encontramos la “PROTECCIÓN” como una de las más importantes para el desarrollo Psicofísico del bebé.
En parte podemos pensar que esta función está incluida en todas las demás, por ejemplo, en la más importante y básica como es el amamantamiento, protegemos al bebé de la deshidratación, de la desnutrición y de la muerte por inanición, esto es a nivel biológico, pero además a nivel psíquico y emocional, sabemos que le estamos brindando también, una vivencia vincular completa donde esta presente el contacto físico, las sensaciones, y la experiencia de placer, esto posibilita el crecimiento y desarrollo de una relación madre-hijo y no simplemente el crecimiento biologico del infante.

Cambiarle los pañales, bañarlo, vestirlo, también son modos de proteger al bebé y son oportunidades de contacto mutuo dentro de ese vínculo asimétrico, la madre (o quien cumpla el rol materno) es un adulto autónomo y el bebé está en relación absoluta de dependencia, sin embargo en esta relación vincular ambos dan y reciben afecto y estímulos que permiten a ambos interactuar de una manera especial e íntima.
Pero la protección de la que quisiéramos hablar hoy es más amplia, porque la mamá debe actuar además como una “barrera anti-estímulos”, separando, alejando, evitando la exposición de su bebé a estímulos muy intensos o nocivos del entorno.
La madre entonces, esta atenta a la temperatura del ambiente en que el bebé está y se ocupa de cerrar ventanas, en caso de que haya viento o este bajando la temperatura, puede poner un ventilador para refrescar el ambiente pero evitara que este envié el aire de modo directo, es quien baja el volumen del televisor o la radio y quien vigila que no haya mosquitos u otros insectos que puedan picar al bebé, etcétera. Estas intervenciones de la madre no solo le permiten al bebé estar más cómodo, sino que además lo ayudan a adaptarse al nuevo medio en que se desarrollará el resto de su existencia de modo menos traumático.
Al respecto se ha construido un mito “el bebé se tiene acostumbrar a todo” y como todo mito, es una verdad a medias, ¿Qué pasa si no se acostumbra?, algunas personas pretenden que ese acostumbramiento se produzca de modo abrupto y esto no es lo aconsejable, ya que debería producirse como resultado de un proceso gradual.
El bebé sale del útero de la mamá e ingresa al útero social, este cambio es vivido como un proceso de ruptura, y para un desarrollo adecuado necesita de contención y protección.
Lo que denominamos cuestiones de sentido común, no lo son, se trata de cuestiones culturales y cada familia construye un modo particular de cuidar y proteger a los suyos, pero estos modos siempre pueden ser mejorados y deben ser reflexionados.
Un ejemplo extremo nos permite visualizar mejor a que nos referimos: En el Tibet, antes de la invasión China, a los bebés se los bautizaba sumergiéndolos en el agua helada del deshielo. Muchos bebés morían, pero consideraban que se trataba de un bebé débil que de todos modos no hubiera sobrevivido a las condiciones extremas del lugar, de ese modo creían que le evitaban sufrimientos.

La madre debe ser protectora y velar por el desarrollo sano y feliz de su hijo, sin caer en el extremo de transformarse en sobreprotectora, pero eso, ya es tema de otro artículo.

El mito de la luna llena

Escrito el 19/01/2010

Un estudio realizado a lo largo de quince años con 80.000 embarazadas ha concluído que el plenilunio no influye ni en el aumento de los nacimientos ni en el adelantamiento de los partos.

La influencia que ejercía la luna llena sobre todos nosotros era de sobra reconocida por la sabiduría popular. Y en el caso de las embarazadas mucho más. Según estas creencias, si te quedaba poco tiempo para dar a luz seguramente, el parto se adelantaba y para las parteras el plenilunio significaba traer a este mundo un buen montón de niños.
Una investigación científica, demostró con datos puros y duros, que la luna no tiene ningún poder sobre nosotras a la hora de dar a luz.
Para arribar a esta conclusión, fueron analizados casi 80.000 partos a lo largo de 15 años en el hospital vizcaíno de Cruces, España. Este estudio confirma que la luna ni aumenta el número de partos ni provoca un mayor número de nacimientos prematuros.
El 50% de los médicos, policías, enfermeras, parteras, empleados de urgencias, etc. según el estudio realizado, estaban convencidos de la influencia de la luna en los nacimientos.
Los doctores Juan Carlos Melchor y María Unamuno han demostrado que las fases lunares no influyen sobre los partos. “Para nosotros, hubiera sido más bonito confirmar el mito, pero hemos hecho todo tipo de cálculos y comparativas y ha sido imposible. Nacer en creciente o menguante es un fenómeno puramente aleatorio”, explicó el especialista Melchor.
Dicho y hecho. Este equipo médico comparó el número de partos naturales, de cesáreas, de gemelos, de nacimientos prematuros, todo ello a lo largo de 15 años y los informes clínicos no mostraron diferencia.

Sin embargo, lo que esta instalado en el imaginario social no desaparece con tanta facilidad, muchas mujeres seguirán contando 9 lunas para saber cuando nacerá su bebé .

El bebé organiza sus experiencias construyendo modelos o matrices de aprendizaje en base a un interjuego de cuerpos con su mamá, su papá, la familia…
Su cuerpo y el cuerpo del otro, esa relación de cuerpos en el inicio aún no registrado por el bebé como diferenciado del suyo, se construye como el primer objeto de exploración, decubrimiento, apropiación y conocimiento.

Sabemos que el orden social significa el cuerpo, le otorga un lugar, lo afirma o lo niega, lo estigmatiza o lo rechaza, lo reprime nos dice lo que está bien y lo que no está bien, lo permitido y lo que no.
Desde ese orden social se definen las relaciones de los hombres y de las mujeres que en una cultura tienen de su cuerpo y el cuerpo de los otros, lo que se expresará en una familia, en la escuela, en el ámbito social… Es decir en los distintos momentos de la vida cotidiana.

Las técnicas de trabajo corporal revelan hasta que punto el cuerpo guarda registro de la historia vincular de los aprendizajes. Al abordar y movilizar zonas de la piel, la espalda, mejillas, el eje tronco-piernas, la cabeza, las manos, van emergiendo fantasías, afectos primitivos que señalan al cuerpo como memoria de una experiencia y de la forma en que esa experiencia fue interpretada y significada por ese bebé y por el otro, en el interior del vínculo…

Mimos, caricias, masajes,amamantamiento o darle el biberón, hacer de la hora del baño del bebé un momento de relax y alegría para el adulto también, son experiencias llenas de amor que significarán las relaciones en esta interesante aventura de tener un hijo y su desarrollo como persona.

No voy en tren, voy en avión…

Escrito el 11/01/2010

Historias de bebés que nacieron en el aire.
La agencia Ruter, de Londres dio a conocer el día 01/04/1999 el nacimiento de gemelos en un avión, al parecer se trataría del primer caso reportado por una aerolínea, con estas características.

Los gemelos kenianos Joseph y Lucía Ndanyu vinieron al mundo el 28 de febrero de 1999 en un dramático parto ocurrido a bordo de un avión de las líneas aéreas “Gulf Air”. Así lo explicó en Londres un médico británico al asegurar que lo que salvó la vida a los bebés fue “la gran suerte” de que entre los pasajeros se encontrase un equipo médico -tres pediatras, un cirujano y una especialista en curas de reanimación para recién nacidos muy pequeños- con destino a un congreso. El avión había despegado unas pocas horas antes de Londres rumbo a Abu Dhabi y volaba a 10.670 metros de altura cuando Grace Ndanyu comenzó a experimentar síntomas de que el alumbramiento se había adelantado y no sabía que esperaba gemelos.

Joseph y Lucía nacieron con un peso de un kilo cada uno y con algunas complicaciones respiratorias relacionadas con el escaso desarrollo pulmonar de los nacidos prematuramente. Los pediatras tuvieron que utilizar las mascarillas de oxígeno del avión. El piloto logró desviar el avión de la ruta prevista y aterrizar en Chipre donde los pequeños y la madre fueron atendidos en un hospital.
Otro caso reciente:
El 24 de octubre del 2009, una mujer Malaya dio a luz un bebé en pleno vuelo, estando de 27 semanas de gestación.
El bebé peso 3.200 Kg. y los médicos que lo asistieron al aterrizar dijeron que se encuentra en perfectas condiciones (según The Associated Press).
La Aerolínea “Air Asia” dijo que la mamá y su bebé tendrán vuelos gratis de por vida.

En la realidad ocurren muchas cosas, pero no todo lo que sucede se transforma en noticia, y como a nosotras nos gustan las historias con final feliz, te las contamos!!!
En cuanto a los partos en el agua, son una práctica bastante corriente, claro que en el océano y en plena libertad, parece que el privilegio lo tienen los bebés delfines (mamíferos), esta es una foto tomada de un parto en el océano.

Canciones de cuna

Escrito el 06/01/2010

El arrorró es parte fundamental de la transmisión cultural de las tradiciones en América y que tuvieron sus orígenes en el cancionero español.

Es una canción para acunar al bebé como lo es la nana, canción de ritmo suave que se susurra en el arrullo al bebé.

Que momento único y gratificante, casi mágico que compartimos con nuestro bebé donde mamá. papá, la abuela o el tío acompasan la respiración y crean un ritmo único y maravilloso.

En sucesivas publicaciones te vamos a ir entregando esas canciones de cuna inolvidables.

Mercedes Sosa – Duerme Negrito

Rosa y celeste ¿por qué?

Escrito el 03/01/2010

Parece ser que en la Inglaterra anglosajona de los siglos V y VI los varoncitos eran mas preciados que las niñas. Según cuenta una leyenda popular, para proteger a los bebés varones se los vestía de azul, considerando éste color el color del cielo como color todopoderoso y que ahuyentaba las fuerzas maléficas protegiendo al niño.

Las niñas carecían de color protector y por esa época una leyenda alemana sostenía que las niñas provenían de una rosa rosa y se acostumbraba vestirlas de ese color. Esta costumbre unida a la británica se difundió en el mundo occidental vistiendo a las nenas de rosa y los varones de azul.

Las costumbres van cambiando y aunque quedan en el imaginario social como una especie de mito, hoy por hoy vestimos a los bebés con diferentes colores, tan diferentes colores  casi como diferentes niñ@s hay… aunque las abuelas nos sigan tejiendo tan tiernas ropitas en celeste y rosa.

Te invitamos a seguir leyendo más sobre este tema en yahoo noticias.

En términos generales podemos pensar que al finalizar un año, cerramos un ciclo. Por eso en la última semana del mes es posible pensar evaluar cuanto de lo que planificamos pudimos concretar o si estamos en camino de lograrlo.

A nivel de la maternidad podemos hacer lo mismo, si nuestro deseo era ser mamás y estamos embarazadas, Bien! lo logramos estamos en camino. Si nuestro bebé ya nació, entonces hemos concretado el proyecto.

Pero seguramente habrá algunas mujeres que aun continúan buscando embarazarse y otras que ya fueron mamás en años anteriores, para ellas entonces la reflexión es otra:
Si estas buscando embarazarte desde hace más de 12 meses y aun no lo has logrado, el plan debería ser, consultar con un especialista en fertilidad para que te asesore sobre que chequeos debes realizar tu y tu pareja, para saber si todo esta en orden o para iniciar un tratamiento.

Otras mujeres habrán intentado diferentes tratamientos sin resultados, tal vez en la agenda del próximo año haya que incluir una charla profunda y sincera de pareja para evaluar la posibilidad de adoptar un niño, sin dramatismos pero dejando en claro anhelos y temores.

Y para todas aquellas madres que ya tuvieron hijos y que están en plena tarea de crianza, el mejor balance es mirar a nuestros hijos y tomar conciencia de cuanto ha crecido en todos los aspectos, y agendar para el nuevo año una receta magistral en todos y cada uno de los días: “Dar amor a mi hijo y recibir el amor que él me dá”, teniendo en cuenta que cada niño brinda el afecto a su modo y conforme a su edad.

¡Feliz año 2010 para todas las familias y especialmente a todas las mamás (presentes y futuras) que nos acompañan!
Nosotras, seguiremos encontrándonos y encontrándolas desde aquí.
Myriam y Patricia

Las madres esquimales, por ejemplo suelen preparar un lugar tranquilo en sus casas para parir, lo hacen en posición de cuclillas colgadas por las manos del techo.
Lo más asombroso es que las mujeres de algunas tribus esquimales se comen la placenta.
Comerse la placenta, puede ser muy beneficioso para la mujer que acaba de dar a luz, ya que ésta es muy rica en estrógenos y progesterona, además reduce las posibilidades de sufrir una hemorragia posparto, pues el estrógeno sensibiliza al músculo uterino para que se contraiga bajo los efectos de la oxitocina. Al contraerse, se evita la pérdida de sangre en la superficie cruenta que dejó la placenta al desprenderse, además, también es rica en vitamina K un poderoso antihemorrágico.

Actualmente se utiliza la placenta para fines cosméticos, aunque si nos fijamos en el resto de los mamíferos, todos ellos se la comen después del parto, es un comportamiento que está contemplado en su código genético. Entonces, ¿tienen las mujeres ese gen que contempla la placentofagia?, parece ser que sí, se trata de un gen que se localiza en el cromosoma 7q32.

Todos los animales se comen su placenta tras el parto, la placenta es una fuente de sustancias nutritivas como hemos dicho antes, su ingesta beneficia una mejor lactancia y una mayor rapidez en la cicatrización de las heridas producidas por el parto. Todos los nutrientes que contiene la placenta son igualmente beneficiosos para la madre como para el bebé y las hormonas que contiene sirven para compensar el déficit hormonal de la madre tras el parto.

Según algunos estudios antropológos, las mujeres realizaban la placentofagia de un modo natural, como es dar de mamar a sus hijos, pero la evolución de la cultura ha propiciado que esta práctica sea un tabú, aunque actualmente hay personas que realizan la placentofagia respetando los mecanismos de la naturaleza.
Por ahora no hay estudios científicos de rigor que avalen los beneficios de la placentofagia.
Sin embargo no debemos considerar inadecuadas y mucho menos salvajes estas prácticas, ya que han demostrado ser efectivas, al menos eso sostienen los antropólogos que han estudiado a los  esquimales, indicando que no se registran tasas de mortalidad elevadas en los partos.
Otra particularidad de la cultura esquimal, es que los niños son muy deseados y se transforman en el centro de la familia. La mamá lo lleva siempre consigo en una especie de capucha confeccionada en su “Parka” y suelen amamantar a sus hijos hasta los 3 años.